El rio como identidad
El cartel oficial de LASAMOA nace del propio río. Sus colores —verdes, rosados, turquesas— evocan los reflejos cambiantes del Pisuerga a lo largo del día, desde la calma de la mañana hasta el brillo de la tarde. Cada trazo sugiere movimiento, vida y esa energía que solo un río urbano puede transmitir. Es una imagen que invita a detenerse un segundo, respirar y reconocer en ella un paisaje que forma parte de la memoria colectiva de Valladolid.
Además, el cartel recoge la esencia del festival: fluir, reconectar y celebrar. Fluir como lo hace el agua, que nunca se detiene y siempre encuentra su camino. Reconectar con la ciudad, con quienes la habitan y con quienes se acercan al río para vivirlo de otra manera. Y celebrar un entorno que nos une, que nos cuida y que nos recuerda que la naturaleza también late en el corazón urbano. Esta identidad visual no solo representa un evento, sino una forma de mirar el Pisuerga con otros ojos.
El diseño también dialoga con la filosofía de Viviendo el Río y Misión Valladolid, dos líneas de trabajo que buscan activar el río como un espacio de encuentro, cultura y sostenibilidad. El cartel se convierte así en una puerta de entrada al festival, pero también en un símbolo de la transformación que vive la ciudad: un Valladolid que se abre al agua, que la integra en su día a día y que la convierte en un eje de participación ciudadana.