EL ORIGEN de lasamoa
La Piscina Samoa, inaugurada en 1935 en la margen izquierda del Pisuerga, representó uno de los primeros equipamientos públicos que acercaron a la ciudadanía al entorno del río. Ubicada en el área de Las Moreras, en un solar que anteriormente había albergado el Jardín Botánico, esta única piscina se convirtió en un espacio de referencia para el ocio estival en Valladolid. Su apertura supuso un hito en la relación de la ciudad con el Pisuerga, ofreciendo un lugar accesible para el baño y la convivencia en un momento en el que las infraestructuras recreativas eran escasas.
A lo largo de las décadas, Samoa adquirió un valor simbólico que trascendió su función original. En los años de posguerra, la piscina se consolidó como un punto de encuentro esencial para muchas familias, proporcionando un entorno de descanso y socialización en una época marcada por la austeridad. Su recuerdo permanece vivo en la memoria colectiva de Valladolid. LASAMOA recupera este nombre como un reconocimiento a ese legado, vinculando la historia del río con una visión contemporánea que vuelve a situarlo como un espacio activo, accesible y central en la vida urbana.
Con el cierre de la Piscina Samoa y la transformación progresiva del entorno de Las Moreras, aquel espacio fue perdiendo su función original, pero no su significado. Su recuerdo permanece asociado a una etapa en la que el Pisuerga comenzaba a integrarse en la vida urbana, anticipando la relación que la ciudad busca recuperar hoy. Al retomar este nombre, LASAMOA establece un puente entre pasado y presente, reivindicando el valor histórico del río como lugar de encuentro y proyectándolo hacia una nueva etapa en la que vuelve a ocupar un papel central en la vida de Valladolid.